La apuesta en Noria Alta

– “200 pesos al rey”, Grita uno

-“300 pesos al rey”, contesta el otro.

Luego, más tranquilo.

“Diez de oros, tres de espadas, sota de bastos y cinco de copas”.

Gana el cinco y pierde el Rey.

-No puede ser, agrega la primera voz, con esto ya pierdo 20 mil pesos.

-“Mala suerte, licenciado, usted dirá si seguimos adelante”.

-“Claro que sí, a mi no me espanta nadie, ahora va el anillo de brillantes que vale 5 mil pesos”.

-“Yo lo tomo a la mitad, si quiere”.

-“No sea…”

-“He dicho si quiere, de otra manera, levántese y deje en su lugar a otro que traiga con que”.

-“A mi no me insulta usted”.

Se oyen unas voces tratando de calmar los ánimos, pero en medio de aquella algabaría un disparo se escucha.

Un silencio inunda la habitación.

En ese lugar venía gente de toda la región a apostar, desde los ricos sin experiencia hasta lo jugadores profesionales. Sucedía con frecuencia más de un apostador, bajaba de la torre y de un pistolazo se volaba los sesos.

Estos hechos sucedían en la última época de la bonanza de Guanajuato.

Se siguen escuchando las voces y bullicios. Ahí se apostaba gran cantidad de dinero, algunos crecían su fortuna y otros terminaban quitándose la vida.

¿Dónde está Noria Alta?

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