El sanguinario General Calleja

Por la Matanza que hubo en Granaditas, el General Calleja comenzó a perseguir a todos los habitantes de Guanajuato.

Su primera acción fue acuchillar a toda la población de Guanajuato que encontraba en la calle. En ese episodio intervino el padre Belaunzarán (ahora una calle lleva su nombre).

Su segunda acción fue levantar horcas en todas las plazas públicas. Absolutamente todas las plazas de la ciudad tenían un horca. Primero empezó con la gente que se encontraba presa en la Alhóndiga.

Todas las calles de la ciudad estuvieron desiertas por varios días, sólo se veía el paso de las rondas buscando por personas fuera de sus casas.

Después empezaron a entrar por los implicados en la toma de la alhóndiga a sus casas y los llevaban a la Plaza Mayor, ahora Plaza de la Paz, sólo se escuchaban los gritos de los inocentes que estaban en la plaza.

Un día fueron ahorcadas 32 Guanajuatenses sólo por vivir ahí. Fue un acto que no tiene paralelo ni con la Revolución Francesa. Fue sin duda el peor día para la ciudad.

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