Altar de dia de Muertos

¿Qué es el altar de día de muertos?

Altar de dia de Muertos las culturas indígenas concebían a la muerte como una unidad vida-muerte.  Este símbolo aparecía en muchos lugares. Dando lugar al máximo símbolo plástico de la representación de esta festividad: del dia de muertos.

El Altar de dia de Muertos se coloca en una habitación, sobre una mesa o repisa.

Se tiene la idea de que los muertos regresan al mundo terrenal para convivir con su familia nuevamente y así consolarlos y confortarlos por la pérdida.

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Los niveles del Altar de dia de Muertos.

Los más comunes son los altares de dos niveles, que representan el cielo y la tierra.

Los altares de tres niveles añaden el purgatorio.

El altar de dia de muertos de siete niveles se simbolizan los pasos necesarios para llegar al cielo y así poder descansar en paz.

El altar de dia de muertos de 7 niveles es considerado como el altar tradicional por excelencia. En su elaboración se deben considerar ciertos elementos básicos.

El altar de 7 niveles.

Cada uno de los escalones se forra en tela negra y blanca y tienen un significado distinto.

  • En el primer escalón va colocada la imagen de un santo del cual se sea devoto.
  • El segundo se destina a las ánimas del purgatorio; es útil porque por medio de este escalón el alma del difunto obtiene el permiso para salir de ahí.
  • En el tercer escalón se coloca la sal, que simboliza la purificación del espíritu para los niños del purgatorio.
  • En el cuarto, se coloca el pan, que se ofrece como alimento a las ánimas que por ahí transitan.
  • En el quinto se coloca el alimento y las frutas preferidas del difunto.
  • En el sexto escalón, se ponen las fotografías de las personas fallecidas. A quienes va dirigido el altar.
  • El séptimo escalón se coloca una cruz formada por semillas o frutas, como el tejocote y la lima.

Dia de muertos ofrendas

Las ofrendas deben contener elementos y símbolos que inviten al espíritu a regresar a lugar terrenal.

Elementos del altar de Muertos

Imagen del difunto.

Dicha imagen honra la parte más alta del altar. Frente a ella se pone un espejo para que el difunto solo pueda ver el reflejo de sus familiares.

La cruz.

Utilizada en todos los altares, es un símbolo introducido por los evangelizadores. La cruz va arriba del altar y puede ser de sal o de ceniza.

Imagen de las ánimas del purgatorio.

Esta se coloca en caso de que el espíritu del muerto se encuentre en el purgatorio, se facilite su salida.

Copal e incienso.

El copal es un elemento prehispánico que limpia y purifica las energías de un lugar.

Arco de flores.

El arco se coloca en la cúspide del altar y simboliza la puerta al mundo de los muertos.

Papel picado.

El arco se coloca en la cúspide del altar y simboliza la puerta al mundo de los muertos.

Velas, veladoras y cirios.

Se consideran como una luz que guía. Son de color morado y blanco. Significan duelo y pureza. Los cirios pueden ser colocados según los puntos cardinales y las veladoras se extienden como sendero al altar.

El Agua

Refleja la pureza del alma. Sirve para que el espíritu mitigue su sed después del viaje desde Mictlán.

Flores.

Son el ornato usual. La flor de cempasúchil por su aroma, sirve de guía a los espíritus en este mundo.

Calaveras.

Son distribuidas en todo el altar y pueden ser de azúcar, barro o yeso, con adornos de colores; se les considera una alusión a la muerte y recuerdan que está siempre presente.

Comida.

El alimento tradicional y favorito de los fallecidos. Se pone para que el alma visitada lo disfrute.

Pan.

El pan es una representación de la eucaristía, y fue agregado por los evangelizadores españoles. Adornado con formas de huesos en alusión a la cruz.

Bebidas Alcóholicas.

Son bebidas del gusto del difunto denominados “trago” Generalmente son “caballitos” de tequila, pulque o mezcal.

Objetos personales.

Se colocan artículos que fueron de los difuntos. Para que el espíritu pueda recordar los momentos de su vida.

Conclusión.

La muerte no se enuncia como una ausencia ni como una falta; por el contrario, es concebida como una nueva etapa: el muerto viene, camina y observa el altar, percibe, huele, prueba, escucha.

La metáfora de la vida se cuenta en un altar y se entiende a la muerte como un renacer constante. Como un proceso infinito que nos hace comprender que los que hoy estamos ofreciendo seremos mañana invitados a la fiesta.

Bibiografía:  REVISTA DE DIVULGACIÓN CIENTÍFICA Y TECNOLÓGICA DE LA UNIVERSIDAD VERACRUZANA. Volumen XXV. Número 1. Enero-Abril 2012.